Conoce y aplica varias técnicas para controlar tu tiempo frente a los apuntes y también frente a un examen.

Ya en un artículo anterior (aquí) hablamos de la importancia de una correcta organización para sacar el mayor partido a tus horas de estudio y, por tanto, obtener buenas calificaciones. Sin embargo, no solo todo depende de tus sesiones de estudio sino también del desarrollo de las pruebas. Te damos a continuación algunos consejos:

1-. UNA SONRISA EN LA CARA. No hay que tener miedo. Hemos de demostrar lo que sabemos y hemos estudiado durante el curso, junio supone el punto (casi) final del curso. Los estudiantes de selectividad, en cambio, se enfrentan a pruebas llamadas de “madurez” donde el secreto radica en dar a conocer todo aquello que hemos aprendido durante los años de bachillerato y secundaria. 

2-. ORGANIZA TUS APUNTES. Esta tarea resulta de gran apoyo para poder aprobar. Si eres de bachillerato, repasa esquemas y resúmenes.

3-. REALIZA GLOSARIOS. Hemos insistido en esta tarea. Elaborar una lista de términos, leyes, normas o fórmulas fundamentales, fechas o palabras extrañas o incluso de otro idioma facilita su memorización, sobre todo, si realizas adecuadamente técnicas nemotécnicas.

4-. CUENTA CON TUS PADRES. Los progenitores, si tienen hijos menores, están en la obligación de revisar todos los puntos anteriores, además de su tiempo de estudio y de ocio. El apoyo psicológico es fundamental ya que tienen el respaldo que necesitan en unos días, para ellos, estresantes.

5-. TEN VIDA SANA. Recordamos que para el desarrollo de cualquier actividad, incluso el estudio, se necesita interés y concentración pero también una dieta equilibrada y suficientes horas de descanso.

6-. COMO SIEMPRE: NO DEJES NADA EN BLANCO. Después de un largo curso estudio la peor opción es dejar preguntas en blanco. No hay que tener miedo. Contesta con decisión, seguridad y tranquilidad. Cuando concluyas los ejercicios o preguntas, revisa tus respuestas.

7-. CONTROL DEL TIEMPO. Un examen no es eterno pero tampoco un suspiro. Lleva reloj ese día si no acostumbras a mirar la hora. Saber cuándo empezaste y cuándo has de terminar, te dará margen para responder.

Demuestra lo que sabes, nunca lo que no sabes

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